Yo no iniciare mi historia como las típicas del marqueze.net, no eso no es para mí… Prefiero que lean, opinen y voten…
Entre toda la mierda hecha en China, encontré un local de lencería atendido por un chavillo de unos 15 años y pelos estrenados apenas dos primaveras atrás. ¿Qué cosa más perversa que un chavito en plena hormona vendiendo ropa íntima para mujer?
Era la prepa, cuando todos están calientes, pero muy pocas aflojan... ¡qué chido, más vergas disponibles!… Yo tenía un cuate rete buen pedo el guey, echábamos desmadre, platicábamos, nos reíamos, compartíamos experiencias y consejos sexuales, y, ¿porqué no?: Nos gustábamos.
Me acuerdo una vez que, a mitad de la clase, el guey se puso a bailar como streaper encima de mi escritorio y le metí un billete de 20 varos a los boxers… el guey se me fue encima y nos pusimos a bailar como reggeaton-para-changos-en-celo contra la pared. La maestra, (una frígida que seguro no pasaba del misionero con sábana de hoyito), lo sacó del salón, y a mí no me dejó ni salir atrás de él, ni irme al baño a perfumarlo de huachinango.
El guey tenía su chava, y le era rete fiel, además éramos amigos, por lo que atacar no era del todo legal ni chido. Así que muchos meses permanecimos cogiéndonos a miradas. Yo cabronamente me paseaba en mini falda alrededor de él, y me fajoteaba en su jeta al otro-guey del salón que más o menos aguantaba ,(el Quinto), para calentarle los huevitos al pinche Jugoso. Y así pasaron los años de prepa, entre peda y peda, catre y catre hasta que una noche desas que sales al reven con peinado de salón en el monito, esperando brincar toda la noche; ahí estaba el Jugoso: ya flameado (vamos de gane, ya está caliente) bailando con sus amigos y su vieja (que además está bien buena ¡puta madre!). Como yo también ya voy caliente y medio peda, me empiezo a cachondear al Quinto, pero ahora sí cínicamente con la intensión de calentarle los huevos hasta que huela a pelo púbico quemado mi Jugoso. Así que ahí estábamos mi pirañita-con-peinado-de-coger, Quinto y el Jugoso observando como le metía le lengua en la garganta y las manos en el pantalón al pobre verga-utilizada.
Mi pito-inmaculado-Jugoso, inspirado por las imágenes de mi culo contoneándose, pidiéndole lo que toda la prepa habíamos querido, nos llevo a mí y al Quinto del otro lado del reven, lugar en que, hasta donde nuestra calentura y ebriedad permitía hacernos saber, “nadie nos vería”, y recibí, por primera vez en mi vida, el delicioso y tibio roce de dos vergas, dos lenguas y cuatro manos agarrándome mis carnitas tiernitas pero querendonas.
Escapamos del reven sin saber bien cómo y sin sugerir claramente qué. El Quintito traía la nave de su jefa, y empezó a ir morbosamente lento por revolución viendo más el retrovisor que la calle… mientras yo se la mamaba al Jugoso en el asiento de atrás. Tenía la verga más gorda de lo que me la había imaginado, circuncisa, limpia y húmeda desde el principio. El Quinto se paró a comprar condones y regresó al coche, con una bolsa de plástico en una mano y la verga paradísima demandándole enérgicamente al Jugoso que “le tocaba manejar”… los pezones se me pararon de la emoción de pensar que me los iba a tirar a los dos…
… La inexperiencia hotelera nos llevó a la paranoia de que, por ser menores y ser tres, nos iban a batear en el hotel, por lo que mandamos al Quinto a la cajuela, (porque era el que todavía tenía bigote de pelusita), hasta que encontráramos un pinche hotel garage de cortinita. Fuimos al pinche Pasadena… yo no podía subir bien al cuarto de la emoción y del nerviosismo… ME IBA A TIRAR A DOS, desvirgando a uno de ellos. El Quinto y el Jugoso se voltearon a ver al estilo de Y Tu Mamá También, esa mirada entre los hombres que significa “yo no soy puto, tú no eres puto, pero vamos a cogernos a esta vieja rico”. Y así quedó claro entre los tres, que yo iba a estar siempre en medio…
Cuando entramos al cuarto supe lo que era ser atendida… mientras uno se agasajaba mis nalgas por debajo de la falda, el otro me dedeaba delicioso y una teta para cada boca (¡nunca me habían mamado las dos tetas al mismo tiempo!) Mis pezones alcanzaron una erección que no les conocía, y el clítoris me estorbaba para moverme de lo asomado que estaba. Se la empecé a mamar al Quinto, poniéndole las nalgas en la jeta al Jugoso que estaba parado al lado de la cama… lentamente el Jugoso me separó las nalgas, y me la fue metiendo despacito, viendo mi culo frondoso en el espejo. El Quinto, como era de esperarse, se vino en chinga, y le tocó ser espectador del orgasmo del Jugoso. Como yo me había quedado a medias, decidí que era el mejor momento para robarle la florecita, y dejar que el Jugoso me viera montarlo mientras se fumaba su cigarro. El Quinto, sin decir nada, cerró las piernas y se agarró de mis tetas para esperar el espasmo de placer que venía a continuación. Mis nalgas, se comieron la verga del Quintito y le exprimieron todo el semen inexperto que le quedaba dejándolo sudoso, satisfecho y con una sonrisa que ni siquiera los exámenes finales le borraron.
Esa noche, hubiera podido llenar un frasco de Gerber de fluídos vaginales que sentía me escurrían gotas y grumos hasta los tobillos…

Marisol (I, II, III, IV) nos manda la siguiente receta:
Tomando en cuenta la calidad de visitantes a la HHH lawaloca.com y su filosofía de vida, considero pertinente que publiquen la siguiente receta, que así como la famosa agua loka a la que todos hemos acudido, esto puede ponerlos poka madre de una forma rápida, sabrosa, barata y sencilla.
HOT CAKES COSMIKOS PARA LA BANDAA
ingredientes
Paso 1. En un recipiente poner los huevos y la harina. Revolver poco a poco, añadiendo leche para lograr la consistencia de una masa suave. Cuando ya no tenga grumos y, como dicen las abuelitas, la masa echa ojitos, osea que hace burbujitas, está lista.
Paso 2. En un pocillo pones, a fuego lento o en baño maría, a derretir la mantequilla. Cuando esté bien líquida, le echas la mois y lo dejas 5 minutos sin que hierva. Cuando la mantequilla ya esté aca bien verde, la revuelves con la masa de la harina. Ahora está listo para echarlo al comal/sarten y esperar a que los hot cakes dejen volar tu imaginación. Esto te va a alcanzar para unos 20 y recomiento que solo se coman uno por piocha.
¡¡disfruten!!